domingo 31 de julio de 2011

Ladrones sin escrúpulos


Sonaba una dulce melodía que envolvía mi cuerpo y lo elevaba como si se lo intentara llevar de este mundo. Mi corazón latía cada vez más rápido, como si llegara tarde a algún sitio y lo empujaran las prisas del reloj...

Sentía frío. Intenté levantarme pero mis piernas decían que no. Me abracé a ellas, esperando tal vez que sintieran el calor en tan infructuoso intento.

De repente apareció un señor con traje y corbata negra. Llevaba una carta desplegada en la mano derecha y mientras la sujetaba con cara de desvelarme su contenido, le pregunté su nombre: "Soy el Director técnico de los sistemas de alarma de tu cuerpo"

Cuando quise darme cuenta, mi cuerpo estaba tendido en el suelo. No podía hacer nada por levantarlo. Habían venido a recogerlo en una camilla una chica y dos hombres muy fuertes. La chica me hablaba, yo la oía, sentía sus manos descubriéndome el pecho: "¡aún respira, vamos!"

¿Qué hacen conmigo? ¿a dónde me llevan? No entendía nada. Podía ver todo lo que estaba pasando a mi alrededor pero mi cuerpo parecía estar sumido en el más profundo de los sueños. De fondo, aquella dulce melodía.

Seguía tumbada, la chica me miraba con cara de preocupación. No paraba de moverse, miraba hacia un lado y hacia otro, y se detenía en mi pecho. Me hablaba, veía sus labios en movimiento, pero cada vez la oía más lejos, alguien estaba subiendo el volumen de aquella melodía en mis oídos.

Llegamos a unos edificios. Más prisas. La gente que transportaba mi cuerpo corría por pasillos largos y lleno de luces blancas. Hasta que se detuvieron delante de una puerta de doble hoja con ventanas. Entonces, volvió a aparecer aquel señor de traje y corbata negra: "Tienes que tomar una decisión" me decía con el semblante muy serio. "Abusaste de tu corazón. Metiste cosas en él que obstruyen el paso de la vida. Y como te has negado a sacarlas de ahí, has hecho saltar todas las alarmas de tu cuerpo. Tenemos que sacártelas. Hay que operar o morirás"

Sabía de lo que aquel hombre me estaba hablando. Sabía perfectamente lo que me estaba diciendo, mientras la melodía empezaba a inundar todos y cada uno de mis sentidos... Seguía hablándome, pero yo ya no le oía.


Tres hombres con gorros y mascarillas empezaron a tocar mi pecho: Pero... ¿qué diablos hacen? ¿Qué están haciendo? ¡Nooo! ¡eso nooo! ¡maldita sea, no toquen esooo! ¡ladrones! ¿por qué no puedo patearles el culo a estos ladrones sin escrúpulos???

La música empezaba a perder volumen dejándome oir todo lo que decían:

- ¡Fijáos compañeros, es enorme! ¿véis? es un apasionado beso. Se le debió quedar ahí con la esperanza de entregarlo a su destinatario algún día.

* Eso es poco, mira a la izquierda del ventrículo derecho, tiene 2 ilusiones sin vida obstruyendo la entrada de las nuevas.

- Qué locura, chicos, voy a necesitar vuestra ayuda para limpiar esto, fijaos está lleno de sueños rotos...

* Pobre chica, no sé cómo ha podido vivir tanto tiempo con esto aquí metido. Si no llegamos a intervenir, habría muerto.

- Tranquila preciosa, no dejaremos que mueras.

Estoy llorando. Siento mis lágrimas correr mejilla abajo. Alguien ha apagado la música. No oigo la dulce melodía y el señor del traje y la corbata ha desaparecido sin decir adiós.

Siento a mi corazón latir más despacio. Me han llevado a una habitación muy acogedora. Entra gente que parece ser muy amable conmigo. Oh Dios mío, son ellos, son los ladrones que hace un momento entraron en mi corazón para llevarse mis cosas. No os acerquéis más, no, fuera de aquí, qué queréis...

- Hola preciosa cómo te encuentras. Soy la Razón, y he venido con mis colegas, la Lógica y el Entendimiento. No te preocupes, ya estás fuera de peligro.

* "Recibimos hace unos días la carta urgente de los sistemas de alarma de tu cuerpo, parece ser que el amor encontró al sufrimiento ocupando su espacio y dio el aviso. Te hemos liberado de todo lo que no te dejaba vivir. En unos días, tu corazón estará listo para volver a llenarse de amor", me explicó la Lógica.

- "Es posible que ahora no entiendas nada. Te vas a sentir algo extraña y aunque la herida se cerrará con la ayuda del dolor, ya no habrá sufrimiento", añadió el entendimiento.

* Hemos activado también tu memoria para que recuerde proceder del mismo modo por sí solo, en el caso de que volvieras a acumular residuos tóxicos. No obstante, estaremos aquí, en urgencias, por si volviera a ser necesaria nuestra intervención.

¿Qué han hecho con todo lo que han sacado? , pregunté con nostalgia.

- Solo sacarlo, preciosa, solo sacarlo. Lamentablemente, solo había cadáveres.

* Ahora descansa, necesitas generar nuevos sueños y fortalecer las ganas...
Tienes una vida que vivir.




1 comentarios:

ainhoa dijo...

Generar nuevos sueños y fortalecer las ganas...uffff...en eso estoy querida amiga...solo una mala racha..que espero pronto pasará....
un besazo...